jueves, 28 de junio de 2018

ORGULLO ES LUCHA - Por un Orgullo crítico, anticapitalista y feminista

Frente a la oleada de ataques de austeridad ultraliberal y el auge de la extrema derecha en toda Europa sentimos la necesidad de retomar el espíritu combativo y revolucionario del día del Orgullo LGTBIQ (Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales, Intersex y Queer) donde la lucha contra las opresiones se enmarca dentro de las luchas de la clase trabajadora contra el sistema capitalista y los gobiernos que lo sustentan.

Queremos un 28 de junio con orgullo y que se recuerde por qué estamos aquí, que seamos memoria y herencia de aquellas y aquellos que, en junio de 1969, alzaron no sólo su voz, sino que expusieron sus cuerpos y sus vidas de manera colectiva frente a la represión normativa que sufrían los colectivos cuyas prácticas sexuales y afectivas no eran las reglamentadas por el conservadurismo norteamericano de la época, tan familiar al de nuestro propio contexto actual, en busca de la dignidad de sus vidas, fueran cuales fueran sus preferencias sexuales.

Pero también queremos que en este 28 de junio haya una voz que desde abajo y a la izquierda denuncie los ataques de la patronal y la complicidad de los gobiernos, tanto del PSOE como del PP, que aplican el pago de la deuda y gestionan los planes de austeridad.

El Orgullo es protesta contra el capitalismo rosa. Denunciamos la presencia de publicidad de empresas privadas en un día combativo y de lucha, las mismas que mañana nos seguirán empobreciendo al aplicar sin escrúpulos la reforma laboral. Rechazamos el modelo de ocio mercantil y elitista hegemónico en los locales de ambiente que aliena y excluye a las personas LGTBIQ trabajadoras y sin recursos; también la imposición de cánones estéticos imposibles que maltrata nuestros cuerpos e invisibiliza nuestra diversidad. Un Orgullo comercial es fachada y nada más.

El Orgullo es protesta contra la precariedad laboral, el paro y la dificultad de acceso a la vivienda que hace que mujeres y LGTBIQ tengamos una mayor dependencia de las familias tradicionales, limitando un libre desarrollo de nuestra sexualidad y nuestra autonomía personal. Estamos hasta los ovarios de contratos precarios.

El Orgullo es protesta contra la Troika, la UE y el Euro, instrumentos de ataque y opresión al colectivo LGTBIQ en particular, y a la clase trabajadora en general.

El Orgullo es protesta contra los recortes y despidos en materia de Educación que promueve un modelo de escuela autoritario y sexista que nos condena al armario en las aulas. Escuela Pública de todas y para todas.

El Orgullo es protesta contra los recortes en Sanidad y la exclusión de migrantes sin papeles a este derecho. También es protesta para ser la voz de las personas seropositivas que sufrimos la austeridad sobre nuestra salud. Nuestra Salud no se vende, se defiende.

El Orgullo es protesta por todos aquellos Servicios Sociales que luchaban por la Igualdad real y han sido destruidos en nombre de la austeridad: acompañamiento de víctimas del terrorismo machista, trabajo social con personas en riesgo de exclusión, planificación familiar, ONGS que luchan por los derechos LGTBIQ, campañas contra el SIDA, etc. Vuestra crisis no la pagamos.

El Orgullo es protesta contra todas las medidas tomadas por los diferentes Gobiernos contra las libertades sexuales y reproductivas que nos encadenan a un modelo de familia heterosexual y patriarcal. Nosotras decidimos sobre nuestros cuerpos, nuestra sexualidad y nuestras vidas.

El Orgullo es protesta por todas aquellas mujeres a las que se nos niega la libertad sexual para cumplir con la imposición de una maternidad no deseada. Educación Sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, Aborto libre y gratuito para no morir.

El Orgullo es protesta contra la extrema derecha y sus agresiones fascistas a nuestras libertades sexuales y políticas. Por ello recordamos en nuestro día de lucha al compañero Clément Méric que como tantos otros pagó con su muerte la impunidad del fascismo en nuestras calles. No pasarán.

El Orgullo es protesta por todas aquellas voces recluidas en CIEs (Centros de Internamiento de Extranjeros) donde están coartadas de derechos y libertades básicas. Ningún ser humano es ilegal.

De la igualdad legal a la igualdad real, a la liberación, hay un gran paso, y es el control democrático de nuestras propias vidas. No podemos confiar en que los derechos conseguidos tras décadas y décadas de luchas sean defendidos por los de arriba, pues como vemos ahora, cuando pueden nos los quitan. La liberación sexual y afectiva vendrá de la mano del empoderamiento popular. Y sin LGTBIQ no hay revolución posible.

Por un Orgullo de lucha de nuestra clase, la clase trabajadora, contra la opresión y la explotación. Porque luchar contra la opresión al colectivo LGTBIQ es luchar contra los recortes. Y luchar contra los recortes es luchar contra cualquier opresión.

Por un 28J con orgullo combativo de las de abajo contra los de arriba.